Me dicen hoy que el ministro de educación, Wert, va a reducir a la mitad las horas lectivas de desarrollo artístico. Ya que, según el Ministerio, las horas lectivas para que los niños/adolescentes aprendan música y plástica son innecesarias y hay demasiadas.
Como dice una amiga, "El fantástico argumento es que distraen a los alumnos..."
Vale, ¿quién no tiene la experiencia frustrante de que no te salgan bien las notas en la flauta dulce, porque no tapas los agujeros correctamente? ¿Quién no ha desarrollado su paciencia hasta límites insospechados cuando era ése el caso de un hermano o un vecino? ¿Quién no se ha pasado horas eligiendo los colores mas idóneos para el dibujo que te han mandado? ¿O quién no ha sacado la lengua por entre los dientes, por el esfuerzo, para no salirte de las líneas?
Esto obviamente supone tiempo, pero todos los niños tienen tiempo de sobra para hacer las tareas, aprender y para jugar hasta caer rendidos. Esto no es excusa para recortar esas horas de su aprendizaje.
Estas actividades aumentan la concentración del alumno en la tarea, lejos de distraerle. Además, aumentan la capacidad de atención en cuanto les rodea y a captar detalles. Supone también un descanso con respecto a la realización de otras tareas más agotadoras.
El desarrollo artístico de la persona es tan necesario como lo es el de las matemáticas, gramática, literatura, geografía, o las ciencias naturales, en cuanto a intelectualidad se refiere. Estas materias también tienen su área en el cerebro humano. La persona ha de hacer crecer todos los pilares de su humanidad de igual forma, o finalmente andarán cojos por la vida, sabiendo mucho de algo, y nada del resto.
Al igual que el resto de materias, el arte debe ser cultivado, igual que el estudio de la lengua, de la historia y de la religión de una civilización. Porque el hombre es un "animal" social (entre otras muchísimas cosas), y no toda su vida se centra en el "supuesto futuro trabajo que tendrá a posteriori". El hombre también ha de saber de civismo, pues vive rodeado de personas, con las que comparte su vida, y se comunica: familia, amigos, profesores, vecinos, jefe, compañeros, e incluso perfectos desconocidos con los que puedas encontrarte. Esto implica una enorme variabilidad de situaciones que requieren gran variedad de conocimientos.
Por lo tanto, el desarrollo de la persona ha de ser íntegro y completo. Nunca sabes lo que pueda ocurrir en un futuro.
La cultura y el conocimiento hacen libre a la persona, pues con la ignorancia las elecciones tomadas no son del todo libres. Solo quien sabe en totalidad es completamente libre.
¿O igual es eso, que se busca una sociedad de borreguitos, fáciles de dirigir, obedientes, sin libertad? Muchos ya son esclavos de sí mismos creyéndose libres, por haber elegido entre dos opciones, sin saber que realmente la gama que se extiende en el abanico de posibilidades es inmensa... ¿Qué es lo próximo que nos van a quitar?