Este cuento creció conmigo durante años, mi madre lo inventó y nos lo contaba de vez en cuando. Pero un día lo quise transcribir añadiendo mucho de mi propia cosecha, para que jamás se nos olvidara... Pero eso sí, con final alternativo muy retocado. Tenía entonces diez años, os lo dejo tal cual:
Luis era muy simpático, alto, fuerte, tenía los ojos azules y el pelo muy negro. También era muy estudioso y trabajador. A Luis le encantaba montar en bicicleta y patinar con sus amigos, Juan, Pedro y Enrique.
Alberto también era simpático y divertido, y al igual que su hermano tenía los ojos azules y el pelo negro. también sacaba buenas notas, pero no era tan trabajador, prefería jugar.
Su madre era bajita, Rubia, trabajadora, y de ojos azules. Ella siempre estaba contenta y feliz. Le encantaba, sobre todo, hablar por teléfono (cuando se enganchaba no había quien la descolgase).
Su padre era alto, de pelo negro, un poco despistado y de ojos castaños. A él le encantaba gastar bromas, pero más que nada, ver la televisión.El abuelo era alto, canoso, miope y de ojos verdes. A él, lo que más le gustaba era arreglar cosas, pero le gustaba aún más ir de compras (compraba cosas aunque no fueran necesarias).
A decir verdad, toda la familia tenía algo en común.