Suena un poco cursi, y estaba dudando en publicarlo, pero, por cosas que pasan, allá va:
¿Y cómo saber que quieres a una persona? Igual me equivoco, pero:
¿Y cómo saber que quieres a una persona? Igual me equivoco, pero:
Cuando eres capaz de renunciar a cosas grandes, a ilusiones nobles, por cosas mayores, por cosas suyas, por aspiraciones suyas, y que eso te haga sentir feliz.
Cuando permaneces fiel contra viento y marea.
Cuando su presencia te basta para sentirte acompañado, a gusto, completo, aunque no haya contacto visual, aunque no fluya la conversación, porque sabes que estás de acuerdo con lo que piensa.
Cuando puedes hablar durante horas, de todo, de cualquier cosa, sin cansarte.
Cuando sientes que su dicha te embarga, que se hace tuya, que te llena, cuando sus preocupaciones te quitan el sueño, y sus penas te oprimen el pecho.
Cuando eres capaz de perdonar esa perrería que te ha hecho, por no haberte tenido en cuenta, por ver su propia felicidad egoísta.
Cuando eres capaz de gritar de emoción cuando ha dado un gran paso, o consigue superar esa dificultad que le cohibía.
Cuando con una mirada te lo dices todo.
Cuando puedes pedir un favor con confianza, sin reparos, aunque sepas que le va a costar un montón.
Cuando estas dispuesto a levantarte antes que lo haga el sol para ir a escuchar lo que te tiene que decir.
Cuando a través de su persona eres capaz de descubrir el mundo, incluso lo que ya conocías.
Cuando puedes discutir, y gritar, y ceder.
Cuando conoces sus defectos, y los aceptas, o incluso, los quieres, porque son suyos, y le definen.
Cuando te llena de deseos de mejorar, de imitarle en sus puntos fuertes, te hace desear ser mejor persona y a superarte en tus debilidades adquiriendo virtudes.
Cuando estás dispuesto a ayudarle a superar las suyas.
Cuando te da un vuelco el corazón cuando sabes que os vais a ver.
Cuando te hace sentir que nunca estarás solo, y te ayuda a caminar hacia adelante.
¿Cómo saber que quieres, de verdad a alguien? Cuando eres capaz de esto, y mucho más.