lunes, 4 de noviembre de 2013

Carta al director

En una noche de desvelos encontré su carta. El borrador de una respuesta, escrita muchos meses atrás, con tinta desgarrada, enormemente decepcionada, eternamente inacabada: su carta al director. Jamás pude obtener su permiso para publicarla. Aquí la dejo:


"¿Y ya está? ¿De verdad se acabó? ¿Ya no hay más? Entonces... ¿Por qué? No lo entiendo.

Esto no estaba previsto... ¿De verdad no hay segunda parte? Pero... si la historia era divertida, interesante, ¡a la gente le gustaba! ¡Eras la estrella! ¡Eras capaz de derretir un iceberg! ¡De embriagar, de envenenar! ¡Eras capaz de invadir hasta los sueños! Y tú hiciste que eso fuera así... Iría al fin del mundo a seguir rodando cuanto acaba de empezar...

Es una historia que prometía larga, intensa, profunda, exquisita. Tú escribiste el guión, tú lo dirigiste, y lo protagonizaste, ¿qué te ha pasado, que no has sabido acabar lo que ya ha comenzado? ¿Por qué falló la magia? ¿Perdiste acaso el interés? ¿Te rendiste? Luego, ¿eres cobarde? No se debería empezar algo que no se vaya a terminar.

Podías hacer lo que quisieras, imaginación y estilo no te han faltado jamás. Tienes madera de artista... ¿O es que olvidaste que una obra así, tan grande, hay que compartirla, que uno solo no puede? ¿O es una decepción? ¿Algo que no te ha llegado a convencer? ¿Alguna sorpresa? ¿Se apagó la inspiración?

¡Vuelve! Toma el lápiz, arregla el borrador. Piensa en imágenes, la puesta en escena, retoca la iluminación. La historia... ¿cómo empezó? ¡Recuerda! ¿Qué soñabas? ¿Qué final deseabas? Igual necesitas tiempo. Descansa, y piensa. ¿Igual la banda sonora se quedó corta? ¡Aún se puede arreglar! Basta tu risa para suplir las carencias... Será así mucho más bella, más sincera, más acorde"
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario